05 mayo, 2008

Brujos, chamanes y curanderos

En aquel viaje a las Huaringas pude ver cómo trabajan los chamanes, cómo realizan sus rituales de limpieza y ceremonias nocturnas para convocar a los diferentes espíritus que colaboran con ellos.
Cuando se llega a la zona de las lagunas, a unos 3,800 metros de altitud aproximadamente, uno es sometido a un baño de limpieza o "florecimiento". Este ritual es necesario para sacarse de encima cualquier energía negativa y para ir preparando a los participantes para la ceremonia nocturna. Aqui el chaman realiza un ritual con cantos en los que invoca a los espiritus de la laguna para que le ayuden, toca instrumentos a manera de sonajas y escupe sobre todo el cuerpo del paciente diversos liquidos y frutas como limas y membrillos.
Recuerdo haberme congelado de frío al intentar quitarme un poco de ropa de encima, felizmente el chaman fue benévolo conmigo y no me obligó a realizar una inmersion completa, solamente mojé mis piernas hasta las pantorrillas y me di solo un remojón al estilo de un gato.
Por la noche se realiza otra ceremonia en la que se bebe el San Pedro o "huachuma", una bebida alucinógena preparada a partir de este cactus. Al igual que el Peyote mexicano o la Ayahuasca amazónica el San Pedro produce los mismos efectos psicotrópicos en el sujeto que la ingiere, de tal manera que es trasladado a otro plano de conciencia, en el cual puede "ver" situaciones que en el estado de conciencia normal no se le presentan.
A mi personalmente, la bebida de ese brebaje verde espeso no me produjo mas que un psicodélico viaje en el que "vi" muchas esferas de diferentes tamaños y colores. Yo pensaba que no había logrado una alucinación mayor por la pequeña cantidad que el chaman me sirvió. Aun recuerdo sus palabras al ofrecerme el sanpedro "poquito para la gringuita..."
A mi compañero de asiento (o de piso, pues estábamos sentados sobre unas mantas en el piso) si lo llevó el sanpedro a "ver" situaciones interesantes.
En la oscuridad de la noche, alumbrados solo por algunas velas, este muchacho trujillano se incorporó y empezó a hablarme. Me preguntó si me dolía la espalda porque veía algo raro en ella. Yo le dije que no me dolía pero luego me dí cuenta que se refería a una escoliosis muy pronunciada que tengo en la columna desde la adolescencia. Me advirtió que me cuidara mucho de la espalda. De igual modo empezó a hablarle al vecino del otro lado, en relacion a unos vecinos de su chacra que según "veía", querían hacerle un "daño" pues le tenían mucha envidia.
Más tarde, cuando el chamán se me acercó a conversar, tambien me dijo algunas cosas interesantes respecto a mi futuro.
Dicen algunos chamanes que es el espiritu de la planta el que lo guía en estos viajes, otros dicen que es éste espíritu el que les va diciendo y revelando todo lo que necesitan saber para el alivio del paciente.
Los brujos heredan estos conocimientos de sus ancestros o de algún maestro que los inició en estas artes y guardan mucho de verdad, pues han sabido mantener vivo el vínculo con seres de otras dimensiones que existen en la naturaleza. Sin embargo el conocimiento que tienen de estas fuerzas con las que operan, consideramos que es limitado.
¿Còmo logran conectarse con estos espíritus? ¿Qué tipo de seres son y porqué se prestan para trabajar con los brujos?
Si te interesa entender como funcionan estas cosas tenemos que empezar a hablar de otras dimensiones de conciencia, planos donde se desenvuelven estas energías o fuerzas invisibles. Lo haremos en el siguiente post.